Esta es la historia de una finca nacida de la pasión y el amor de un hombre por sus viñas: Emile Bodin. Fue el primer viticultor de Provenza que vendió su vino en botella. Había nacido la marca Bodin. Hoy, Nicolas, su bisnieto, y sus tres hijos siguen los pasos de sus mayores, con una feroz determinación para desarrollar la finca. No para ampliarla -las 30 hectáreas son suficientes para la familia-, sino para modernizarla y animar la gama de productos. Los amantes del vino con gusto por la mineralidad y los aromas de flores blancas apreciarán la gama de vinos blancos, los rosados afrutados y se sorprenderán con dos tintos excepcionales.
Bodega abierta de lunes a sábado, de 9:00 a 12:30 y de 14:30 a 18:00.
Varias opciones de degustación a partir de 15 euros/persona, reservables por correo electrónico o teléfono.